lunes, 6 de mayo de 2013

U. de Chile 3 - Colo Colo 2

Domingo 5 de mayo 2013 - Estadio Nacional - Santiago - Chile

Pepe Rojas celebra la victoria de la U
A diferencia de la semana pasada cuando me lamentaba por la derrota frente a Antofagasta que nos alejó del título de este torneo, ahora no puedo dejar de sonreír mientras escribo, a pesar que el campeonato sigue tan lejano como hace una semana atrás, pero ganamos el Super Clásico y de la forma más dulce: con un gol en el último minuto después de dar vuelta el partido dos veces, frente a un rival sumido en la desesperación que se dedicó a hacer tiempo y a pegar patadas todo el segundo tiempo.

Podrán reclamar por el arbitraje todo lo que quieran, pero el árbitro se equivocó para los dos lados y si pudo expulsar a Lichnovsky el primer tiempo también debería haberlo hecho con Fierro. Y si reclaman por mal arbitraje, ¿no se acuerdan de los tres penales que hizo Álvaro Ormeño el último partido en el Monumental y que no cobraron ninguno?

Lo único importante es que la U ganó merecidamente, sigue peleando por el título a tres fechas del final de campeonato y hundió aún más a Colo Colo que con cada año que pasa muestra menos. Jugadores confundidos y descontrolados, en pésima condición física y sin un fondo de juego.

Franco regaló nuevamente un tiempo con una alineación que solo tiene coherencia en su mente. Puso a Martínez de lateral derecho en vez de Acevedo, al que ubicó en la contención y principalmente en la marca de Vecchio, y presentó un mediocampo con tres hombres acostumbrados a la marca y no a la creación: Acevedo, Videla (de muy bajo rendimiento) y Aránguiz. Se sumó además la lesión de último minuto de Osvaldo González que obligo al ingreso de un muy nervioso Igor Lichnovsky que nunca se metió en el partido.

La U entró a la cancha con Herrera; Martínez, Lichnovsky, Rojas y Mena; Acevedo, Videla y Aránguiz; Duma, Díaz y Lorenzetti.

Con ese esquema el equipo azul regaló todo el primer tiempo. Colo Colo no fue mucho más y en su primera llegada por el lado derecho de la defensa de la U, Olivi desbordó y centró para la entrada de Muñoz para el primer gol. De ahí en adelante se dedicaron a hacer tiempo, a reclamar todos los cobros del árbitro y a tratar de definir el partido en un contragolpe.

La U tuvo la pelota, pero no supo que hacer con ella. Nadie tomó el rol de creación y todo el juego se hizo lento y muy anunciado. Afortunadamente, promediando el primer tiempo, en un tiro de esquina jugado con inteligencia por la U, la defensa alba perdió la marca y apareció solo Duma para cabecear y derrotar a un Eduardo Lobos con evidente sobrepeso. La U empataba cuando jugaba peor y se veía que podíamos ganar el partido si nos ordenábamos más en ataque, porque Colo Colo no ofrecía mucha resistencia.
Duma ya cabeceó lo que sería el empate 1-1
Sin embargo, en un nuevo contragolpe cuando se acababa el primer tiempo Olivi se llevó a Acevedo y a Videla y dejó solo a Fuenzalida para que marcara el segundo gol.

El equipo azul se fue al camarín con muchas dudas y Franco decidió modificar su extraña alineación y hacer un equipo más lógico: ingresaron Cortés por Videla y Ramón Fernández por Lichnovsky. Con los cambios Martínez se mantuvo de lateral derecho y aprovechando el cansancio de los atacantes de Colo Colo rindió mucho más que en el primer tiempo; Acevedo quedó de central y en el medio se ordenaron con Aránguiz, Fernández y Lorenzetti, pasando César Cortés a la izquierda del ataque.

Con más creadores en el equipo la U dominó sin contrapeso y los albos se limitaron a defender con rudeza la ventaja y esperar algún contragolpe que encontrara a la defensa azul mal parada.

En una salida rápida azul, Fernández habilitó con ventaja a Cortés que desbordó por la izquierda y lanzó un centro rasante perfecto para que Duma anticipara a su marcador y entrando por el centro del área chica anotara el empate azul. Un golazo y Duma que empieza a entrar en la memoria colectiva azul con dos goles en un clásico antes de cumplir los 20 años.
Duma le gana a Domínguez y empalma el centro de Cortés para marcar el 2-2 parcial
Empieza la carrera de celebración del empate. En el círculo rojo estoy yo celebrando.
La alegría del juvenil en su segundo gol en el Clásico
 De ahí en adelante todo fue azul, más aún con la expulsión de Luis Mena por una fuerte infracción sobre Ramón Fernández. Emilio Hernández entró en Colo Colo promediando el segundo tiempo igual de descontrolado que en su paso por la U y mereció irse expulsado por una violenta falta sobre Acevedo. El árbitro no se quiso complicar y solo le mostró amarilla.

La U tuvo al menos tres claras ocasiones de gol y cuando ya parecía que el partido terminaba en empate y que nos despedíamos del título de este torneo, un buen centro de Civelli hizo que la pelota le cayera a Lorenzetti que casi sin mirar habilitó a Aranguiz que estaba solo en la derecha, el que definió con un tiro suave a la derecha de Lobos. Golazo. El 3-2 a definitivo y la U que ganaba un nuevo Super Clásico en el Nacional. Esta vez no por goleada como los dos últimos, pero sin poniendo ganas y sobreponiéndose a un pésimo primer tiempo.
Aránguiz define después del pase de Lorenzetti
El estadio Nacional explota, con 40.000 azules gritando el gol del triunfo
Los jugadores se funden en un abrazo desahogando toda la tensión con el gol del triunfo
La locura fue total en la hinchada azul, los gritos de gol se deben haber escuchado a muchas cuadras alrededor del estadio, era el desahogo para 90 minutos de sufrimiento y para un semestre que no ha sido tan bueno a como habíamos estado acostumbrados los últimos dos años. La emoción del fútbol en su expresión máxima, cuando sientes que las lágrimas luchan por brotar de tus ojos y te abrazas con la persona más cercana, que está igual de emocionado que tú. Cuarenta mil personas gritando de alegría y los jugadores abrazados en un montón apretado en la pista de atletismo del lado sur. Para alguien que no le gusta el fútbol puede parecer excesivo, pero para un hincha de verdad es la máxima alegría.

Los últimos cinco minutos se vivieron de pie cantando y alentando hasta el pitazo final. La celebración de Pepe Rojas con la camiseta en el banderín y los jugadores celebrando con la barra y regalando sus camisetas fue el merecido final para un gran triunfo que se disfruta aún más por ser ante el archirrival y en el último minuto.

No hay mucho tiempo para celebrar porque viene el miércoles el Clásico Universitario por la final de la Copa Chile. La U tiene fútbol para ganar, solo espero que Franco no intente una de sus bizarras estrategias y ponga a los jugadores que en sus puestos habituales en el esquema que más éxito le ha dado al equipo.

(Todas las fotos son del portal de Terra)

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